ATAQUES PSÍQUICOS

Los trabajos generalmente son emisiones mentales, positivas o negativas, que a veces utilizan elementos para favorecer su desempeño (velas, aromas, santos o demonios, animales, y una gran variedad de objetos). Estos elementos varían de acuerdo con la creencia del operadorEl-Ataque-Psiquico-de-una-estudiante-provoca-un-grave-incidente-en-una-escuela-japonesa

 

 

 

Pero siempre, independientemente de los objetos utilizados, es una mente contra otra, es una pelea en la que gana la más fuerte, o en su defecto la más hábil. Fuerte sería aquella que dice “nadie puede conmigo” y se lo cree. Hábil es aquella que, sabiendo de sus limitaciones, recurre a técnicas que sirvan para entrenar su mente y llegar a ser más fuerte mediante la ejercitación.
Sería como los boxeadores o luchadores, algunos tienen la fuerza bruta y otros se entrenan permanentemente, recurriendo a tácticas para salir exitosos de la contienda.
Los pensamientos perjudiciales pueden ser intencionales o inconscientes. Los primeros son preparados con el fin específico de dañar (elaborados mediante técnicas o pensamientos dirigidos); en cambio, los inconscientes detonan sin quererlo, como en el caso de cuando alguien cuenta algo muy bueno que ha logrado, alguna persona que se encuentra presente piensa porque yo no… ¡y zas! ¡Todo comienza a salir mal!
De allí que se diga habitualmente: “No cuentes tus proyectos antes de llevarlos a cabo porque no se cumplen”… Quizás proveniente de su antecesor: “cuando pedís un deseo no lo cuentes, porque no se realiza”; o, al revés, cuando se tiene una pesadilla contarlo, por si es una predicción, y así anular sus efectos.
Normalmente, los “trabajos llegan a su destinatario” cuando la “víctima” está pasando por un mal momento emocional, o se encuentra sobregirada por problemas de cualquier índole. La mente capta telepáticamente el mensaje enviado y comienza a hacerse visible cuando las cosas empiezan a salir mal, sin razón aparente.
Los síntomas característicos pueden ser:
Cansancio, o estado bajo de energías, desgano, etc. sin causas probables. Estado absorto, apagado y pensativo (aunque sin pensamientos concretos), como en el limbo. Despertar sobresaltado Sentir que hay alguien cerca, percepción de movimiento, voces o ruidos inexistentes. Discusiones sin sentido Explosión de bombitas y problemas con los aparatos eléctricos Comportamiento extraño de las mascotas: Cosas que a pesar de haber sido preparadas, por alguna extraña razón salen mal

 

Si realmente queremos saber si somos víctimas de trabajos esotéricos negativos, es necesario realizar el análisis de las distintas posibilidades:
Primero hay que descartar las causas físicas, o de entorno (problemas de salud o comportamiento de otras personas que inciden en nosotros.)
Luego buscar la explicación científica a determinados síntomas. Gran cantidad de nuestros malestares también son causados por el aire que se respira, no porque este se halle contaminado sino por el desequilibrio de su carga eléctrica (Ionización positiva). Los iones positivos de cualquier tamaño producen trastornos físicos y mentales de intensidad creciente cuando aumenta su concentración, estos se agudizan en personas de mayor sensibilidad a los iones. (Hecho comprobable en los momentos previos a la tormenta).
También la acción de las radiaciones nocivas (telúricas y aéreas) produce síntomas o signos muy similares a los de muchas enfermedades (y en algunos casos a presunción de trabajos).
Se puede suponer que una persona está bajo la influencia, o efecto, de campos magnéticos cuando, habiendo estado en perfecto estado de salud, presenta los siguientes síntomas: debilidad o pérdida de fuerza, dolores de cabeza inexplicables, caídas del cabello, irritabilidad exagerada, sudoración anormal, ansiedad o depresión, insomnio, pesadillas, sensación de electricidad en todo el cuerpo. En lo posible sería conveniente ubicar los lugares que emiten radiaciones y realizar la medición de la intensidad de los campos electromagnéticos perjudiciales, con el auxilio de los equipos correspondientes.
A veces se detecta el lugar, o la persona que tiene alguna carga negativa, porque el gato se acuesta sobre una zona determinada (queda fuera de evaluación su lugar de dormir), o se friega por la persona a riesgo de parecer cargoso.
No en vano era el mejor amigo de las brujas; si era negro mejor, porque ese color absorbe las energías. La función del gato era descargar a su dueña y no, como lo acusaron falsamente, de ser augurio de mala suerte.
Soy consciente que, en la mayoría de los casos, esto último no es factible, pero es necesario mencionarlo.
También se pueden descomponer aparatos, y estallar bombitas eléctricas, cuando alguna de las personas que se encuentran en la casa se encuentra bajo los efectos de desequilibrios mentales transitorios (como nerviosismo), o estados alterados de conciencia.
Respecto al comportamiento de las mascotas, el mismo puede servir en ocasiones de gran ayuda
En cambio, el perro reacciona al revés: hay lugares a los que no se arrima, aunque lo obliguemos (llega a desobedecer) y, cuando pasa cerca, se sacude como si estuviera mojado. Cuando una persona está cargada negativamente se tira hacia atrás, como si creyera que le fuera a pegar o estuviera cargada estática mente. Siempre me gustó observar el comportamiento de los animales porque creo que saben más que los humanos.images (1)

Vamos a dividir el tema en dos partes:
La prevención:
Lo más importante sería no caer en las redes de los inescrupulosos, por eso lo fundamental es la actitud. Hay una historia que lo refleja que quiero compartir.
Pasaron los meses y a oídos del Hombre Santo llegó el rumor que la serpiente había muerto por el maltrato.
– ¡Es imposible!…- pensó, y llegando al sitio llamó al personaje.
La pobre serpiente aún vivía. Salió de la humilde cueva y con apariencia maltrecha, casi inválida, pero con el orgullo del deber cumplido le manifestó:
– He hecho lo que me has ordenado Maestro, he cumplido! –
y bajando su cabeza expresó: -¡Mira lo que he resistido!… –
Dicen que hace mucho tiempo atrás, en la lejana India, existió un Hombre Santo que visitando un poblado se enteró que en el sendero de la aldea se presentaba una serpiente que mordiendo a la gente la mataba.
El iniciado transitó el camino, se presentó el reptil, y éste, ante la imagen de tal persona, no se atrevió a morder. El Maestro amonestó a la serpiente, le recriminó su proceder y le prohibió que ejerciera la violencia.
Ella así lo hizo, dejó de asustar y agredir a los pobladores. Enterados de esto los niños de la aldea, al saber que no era peligrosa, comenzaron a buscarla y cada vez que la encontraban, con palos y piedras le pegaban

 

Pasaron los meses y a oídos del Hombre Santo llegó el rumor que la serpiente había muerto por el maltrato.
– ¡Es imposible!…- pensó, y llegando al sitio llamó al personaje.
La pobre serpiente aún vivía. Salió de la humilde cueva y con apariencia maltrecha, casi inválida, pero con el orgullo del deber cumplido le manifestó:
– He hecho lo que me has ordenado Maestro, he cumplido! –
y bajando su cabeza expresó: -¡Mira lo que he resistido!… –

Aguardó la felicitación, la palabra del Anciano Sabio. Este, levantando la voz, con energía y un gesto de reproche, le dijo:
– Te prohibí morder… pero, dime tonta, ¿acaso te prohibí dejar de silbar?

En esta historia podemos ver dos caras de la misma moneda: La presencia del Maestro, con su seguridad, conocimiento y fuerza espiritual que impide que alguien, en este caso la serpiente, lo ataque; y la otra cara, la serpiente, que por temor y obediencia deja de agredir pero tampoco se defiende, hecho que aprovecha la gente para atacarla y las timarla.

El Maestro sabe que la apariencia segura es suficiente para que la gente no se aproveche, mientras que el miedo y la dejadez es mala señal.
Dice el refrán: No sólo hay que serlo, sino también parecerlo. No hay que provocar temor en el otro, sino respeto. Por eso, la presencia y la seguridad en uno mismo, hace dudar al enemigo antes de actuar, el que realmente conoce del tema va a pensarlo dos veces antes de atacar, ya que le espera un trabajo arduo, una mente contra otra, un rebote constante; sabe que hay que esperar que la persona esté baja de energías o depresiva. Llegado este momento, sería como un huracán contra un árbol débil, lo arranca de raíz y lo destroza; en cambio, si las raíces son fuertes y están bien plantadas: ¡Podrá doblar al árbol, pero nunca quebrarlo!
Aunque siempre existe la envidia del inseguro, del que en vez de saber qué quiere y cómo debe lograrlo, o apreciar lo que tiene, siempre pretende lo que tiene otro, sin pensar en el esfuerzo que el otro puede realizar para conseguirlo. Siempre piensa: ¿Por qué él tiene tanta suerte y yo no? Entonces, estos pensamientos negativos pueden molestar y provocar algunos inconvenientes. Pero, siguiendo el ejemplo anterior del viento, en este caso sería un viento molesto que a veces nos empuja, pero que uno toma envión y lo enfrenta, pudiendo seguir su camino con mínimo esfuerzo. Por eso, siempre es mejor prevenir que curar.
Acción:
Siempre recomiendo a la gente que se considera, o es, víctima de algún trabajo que no ataque, pero que se defienda, así no debe enfrentar los costos de su accionar. En todas las creencias se menciona el tema del rebote, karma, reacción, o pago de las malas acciones. Siempre se advierte que aquel que realice una mala acción será castigado o recibirá lo mismo, pero aumentado. O, aunque no sea partidario de ninguna de estas creencias, que no lo haga simplemente por tranquilidad de consciencia. Uno se debe entrenar bien para evitar golpes innecesarios. El entrenamiento con elementos protectores y el buen estado físico disminuyen notablemente las consecuencias de los posibles golpes.


La defensa personal incluye varios principios que dicen lo siguiente:
1) desarrollo del espíritu de defensa,
2) conocimiento de algunas técnicas de golpes (Karate, TKD, KF, etc.) y lances (Judo, Jiu Jitsu, Lucha),
3) combinar las técnicas que a usted le sientan mejor y se adecuan a su físico,
4) y no menos importante, es la frecuencia e intensidad del entrenamiento.
En las artes marciales primero se enseña al individuo a bloquear el ataque, así se usa la fuerza del enemigo para hacerlo caer, y que luego emplee las técnicas en su defensa si se ve agredido.
Las artes marciales orientales nacieron como resultado de la búsqueda del hombre de una disciplina que le enseñara a encontrar el equilibrio entre cuerpo y espíritu. Estas son algunas de sus enseñanzas:

Los reflejos defensivos se desarrollan con la práctica intensiva y la concentración puesta en la rutina. Con el tiempo se automatizan y salen con la velocidad y sincronización justa.

Uno se debe entrenar bien para evitar golpes innecesarios. El entrenamiento con elementos protectores y el buen estado físico disminuyen notablemente las consecuencias de los posibles golpes.

La defensa personal incluye varios principios que dicen lo siguiente:
1) desarrollo del espíritu de defensa,
2) conocimiento de algunas técnicas de golpes (Karate, TKD, KF, etc.) y lances (Judo, Jiu Jitsu, Lucha),
3) combinar las técnicas que a usted le sientan mejor y se adecuan a su físico,
4) y no menos importante, es la frecuencia e intensidad del entrenamiento.

En la defensa psíquica es igual:
Hay que decidir defenderse Conocer algunas técnicas Elegir las más adecuadas al problema Armar un plan y practicarlas
Se decía que el juego de ajedrez era el armado y la práctica mental de la contienda posterior. Es una “guerra” mental donde pierde el que tiene miedo o se pone nervioso.
Para la mayoría de la gente es mucho más sencillo recurrir a otra persona para evitarse el trabajo de hacerlo y, si sale mal, tener a alguien a quien echarle la culpa del fracaso. Siempre hay una tendencia en el ser humano de buscar a otro para que les solucione el problema, con el menor trabajo posible para ellos. Esto proviene desde la infancia.
Recuerdo que mi sobrina me pedía ayuda para hacer su tarea de matemáticas y cuando le quería explicar, para que aprendiera, me contestaba:
¡Yo no quiero que me enseñes, quiero que me digas el resultado!
A lo que yo le respondía:
¡Te equivocaste de persona!

Hechizo-para-la-prosperidad Hechizo-para-librarse-de-los-ataques-psíquicos
Se iba enojada y le preguntaba a otro. Después volvía y me decía:
¿Me enseñás?…
Ya lo dice un antiguo proverbio chino:
“Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día,
enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.”
O su otra versión:
“Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado;
si no quieres que pase hambre nuevamente, enséñale a pescar.”
Lo que uno va elaborando y aprendiendo tiene más valor que lo que realiza otro por nosotros porque, tal como las operaciones matemáticas, en algún otro momento hay que ponerlo en práctica y quizás la persona hoy nos ayuda no esté luego para volver a hacerlo.
Pidan ayuda, pero también aprendan. Es una forma de no ser dependiente. Porque este último, tarde o temprano vuelve a caer. Limpieza-Gitana-de-Purificación

 

 

 

 

 

 

 

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